
La meditación verdadera consiste en centrar todo el pensamiento en una cosa por un tiempo prolongado.
Si intentas concentrar tu pensamiento en algo tan simple como tu propia respiración, notarás que al cabo de un rato, tu mente comienza a divagar en otros pensamientos.
Con la práctica constante se hace posible el entrenar la mente para conseguir este estado tan especial en el que puedes trabajar enfocando mucho del poder de tu mente en una sola cosa.
Si quieres practicar tus propias meditaciones te recomiendo que las dirijas hacia el amor, la unidad con la ENERGÍA UNIVERSAL y a ayudarte a ti mismo y a los demás.
Una meditación adecuada sería la siguiente: Respira profundamente y bajando el aire hasta la parte inferior de tus pulmones; imagina los números en cuenta regresiva desde el setenta hasta el uno, puedes verlos de colores pasteles brillantes cambiando cada 10, (70-61=rojo, 60-51=anaranjado, 50-41=amarillo, 40-31=verde, 30-21=azul, 20-11=índigo, 10-1=violeta); luego imagina tu chacra raíz girando como un remolino rojo; sin dejar de visualizarlo visualiza el sexual anterior y posterior, como dos remolinos anaranjados, y así hasta el corona como un remolino violeta; siente como te conectas con la energía de la tierra y del cielo, y como sirves de puente para el encuentro de estas dos energías tan maravillosas; luego siéntete uno con el universo y con su amor, sabiduría y vida; por último regresa a tu cuerpo y abre los ojos lentamente.
Si quieres practicar tus propias meditaciones te recomiendo que las dirijas hacia el amor, la unidad con la ENERGÍA UNIVERSAL y a ayudarte a ti mismo y a los demás.
Una meditación adecuada sería la siguiente: Respira profundamente y bajando el aire hasta la parte inferior de tus pulmones; imagina los números en cuenta regresiva desde el setenta hasta el uno, puedes verlos de colores pasteles brillantes cambiando cada 10, (70-61=rojo, 60-51=anaranjado, 50-41=amarillo, 40-31=verde, 30-21=azul, 20-11=índigo, 10-1=violeta); luego imagina tu chacra raíz girando como un remolino rojo; sin dejar de visualizarlo visualiza el sexual anterior y posterior, como dos remolinos anaranjados, y así hasta el corona como un remolino violeta; siente como te conectas con la energía de la tierra y del cielo, y como sirves de puente para el encuentro de estas dos energías tan maravillosas; luego siéntete uno con el universo y con su amor, sabiduría y vida; por último regresa a tu cuerpo y abre los ojos lentamente.
A mí me ayuda a entrenar mi mente y entrar en el yo profundo



qué es Dios. 











