Era un hombre q. tenía un cabllo, y una mañana al ir al establo para montarlo, como hacía diariamente. se dio cuenta de q. el caballo se había marchado.
Enterados de ello los lugareños, vinieron a consolarle y dijeron.
Que mala suerte la tuya. Para un caballo q. tenías y te has quedado sin él.
- Así es - repuso el hombre serenamente
Unos dias después, al salir de su casa, descubríó q. el caballo había vuelto, y además acompañado de otro. Los vercinos le dijeron ! Que buen suerte la tuya! ahora resulta q. eres dueño de dos caballos.
Y el hombre dijo: Así es, así es
Como disponia de dos caballos, pudo salir a galopar en compañía de su hijo, pero el muchacho se cayó del caballo y se rompió una pierna. Los lugaremos le dijeron
!Vaya mala suerte! Si no hubiera venido ese segundo caballo tu hijo no estaría herido
- Así es - dijo el hombre imperturbado.
El pais entró en guerra. Todos los jóvenes fueron alistado, pero no el hijo del hombre, por tener la pierna fracturada. Entonces los vecinos se reunieron con él para decirle
Tu suerte es increible. Tu hijo se ha liberado de ir a la guerra
- Así es, así es - dijo el hombre muy tranquilo
enseñanza de Buda
Esta historia siempre me ha hecho reflexionar y me ha servido dado mi caracter algo compulsivo
Desde la perspectiva del momento no es sencillo, ver las consecuencias de lo q. sucede. Si todo es mudable., lo aparentemente adverso se puede tornar favorable y viceversa. El refugio más seguro se halla en la actitud de ECUANIMIDAD y por lo tanto equilibrio de la mente
