No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros. Siéntate y descansa un momento y escucha tu voz interior.

Averigua quién está haciendo la pregunta. Sólo entonces te recibirás a ti mism@ al llegar a tu propia puerta.

viernes, 25 de marzo de 2011

siempre tendrás razón




Piensa que la vida no nos regalará nada si nosotros no luchamos por ello y nos
decidimos firmemente a trabajar para conseguirlo, así que todos y cada uno de
nosotros debemos de luchar y de esforzarnos diariamente por conseguir todo aquello que queremos obtener en nuestras vidas, pues la vida nos dará todo aquello por lo que luchemos con ánimo, entusiasmo y convicción. Por lo tanto, no debemos
conformarnos con menos de lo que la vida nos dará si nos esforzamos realmente por conseguirlo, por lo que debemos de dejar de buscar excusas, limitaciones e
impedimentos que justifiquen nuestra situación actual, ya que todos nosotros
disponemos de recursos personales para conseguir todo aquello que nos
propongamos y creamos firmemente que merece la pena luchar por conseguirlo.
“tanto si pensamos que podemos hacerlo como si pensamos que
no podemos hacerlo, en ambos casos tenemos razón”.
Estas palabras de Kipling lo dicen todo


Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero consideras que no puedes, no lo lograrás.
Porque en el mundo encontrarás que
el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está en el estado mental,
porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido
y muchos cobardes han fracasado
antes de haber empezado su trabajo.
Piensa en grande y tus hechos crecerán,
piensa en pequeño y quedarás atrás,
piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte,
tienes que estar seguro de ti mismo
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte o el más sabio,
porque, tarde o temprano, el hombre que gana
es aquel que cree poder hacerlo.
(R. Kipling)

lunes, 7 de marzo de 2011

Absórbete en el silencio interior



Escuchar y Enfocarse
Concentrarte en el aquí y ahora reducirá en gran medida la agitación mental. Una de la formas más efectivas de hacerlo es escuchar sensitivamente.

Primero escucha lo
que hay a tu alrededor, no necesitas hacer esto en cada meditación, pero te resultará útil hacerlo ocasionalmente.

Intenta distinguir y contar el número de sonidos distintos que
percibes.

Empieza por los más fuertes -los sonidos que haya en tu casa o del tráfico.
Después intenta oír sonidos más sutiles, como los pájaros o el viento entre los árboles.
Ahora presta atención a los sonidos más suaves, como los sonidos de tu respiración, incluso los latidos del corazón.
A continuación comienza a escuchar tus pensamientos, observa simplemente el río de la consciencia.

Mantén la perspectiva de un observador o de alguien que escucha
No dejes que los pensamientos te arrastren y te pierdas en ellos.

Si esto ocurre, y seguro que ocurrirá, lleva de nuevo la atención a ese estado de observador.
Te sorprenderás de la gran cantidad de pensamientos que reclaman tu atención.
Intenta ir más allá de tus pensamientos y observa tus sentimientos.

A medida que te tranquilices te darás cuenta de que los pensamientos surgen de una emoción determinada: ansiedad o preocupación, esperanza o miedo, amor o compasión.

Observa estos sentimientos, pero no te identifiques con ellos. Simplemente sé más consciente de la obra de teatro de tu consciencia.
Mantén tu mente enfocada completamente en el presente.

Deja el pasado con sus recuerdos, remordimientos, la tendencia a pensar:

“¡Si pudiera cambiar esa experiencia!”.

Simplemente acepta lo que ha pasado, pues, de cualquier forma, no se
puede cambiar.

Deja también los pensamientos del futuro. No permitas que tu mente piense en planes y proyectos.

Observa los sentimientos que subyacen al futuro.
Deja que se vayan las expectativas y la ansiedad que, inevitablemente, lo acompañan.

Mantente en el “aquí y ahora”.
A medida que te interiorices más, te darás cuenta de ciertas tendencias fundamentales de tu conciencia.

Sentirás la gran paz que acompaña al silencio interior.
Sentirás un amor muy expansivo que irradiará hacia el mundo entero y descubrirás una sensación de alegría que no depende de ninguna

situación externa:

Simplemente ES.
Medita en estas cualidades, siente cómo se expanden dentro de ti hasta llenar tu conciencia, disipando cualquier tendencia a la agitación de la mente.
¡Absórbete en el silencio interior!