
Relaciónate con otros, pero también contigo mismo.
Ama a los demás, pero también a ti mismo.
¡Sal!
El mundo es hermoso, está lleno de aventuras; es un desafío, y te enriquece...
¡No te pierdas la oportunidad!
Siempre que el mundo llame a tu puerta y te convoque, ¡ve!
Enfréntalo sin temor: no hay nada que perder; tienes todo por ganar.
Pero no te pierdas. No sigas más y más hasta perderte.
A veces, retorna a casa. A veces, olvídate del mundo:
ésos son los momentos de meditación.
ésos son los momentos de meditación.
Cada día, si quieres ser equilibrado, debes equiparar lo interior y lo exterior.
Ambos deben tener el mismo peso, de manera que tu interior nunca se torne asimétrico
Esto significa la afirmación del maestro zen:
"Camina en el río, pero no dejes que el agua te toque los pies."
Está en el mundo, pero no seas del mundo.
Está en el mundo, pero no dejes que el mundo esté en ti.
Cuando llegas a casa, llegas a casa:
como si el mundo entero hubiera desaparecido
hacia el centro de tu ser