No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros. Siéntate y descansa un momento y escucha tu voz interior.

Averigua quién está haciendo la pregunta. Sólo entonces te recibirás a ti mism@ al llegar a tu propia puerta.

jueves, 24 de junio de 2010

guardar silencio...escuchar




Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir despiertos.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y la mente quietos y entonces, aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar sin temor.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman “resolver un problema”. Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces.

“Ni lobo ni perro." Kent M.

28 comentarios:

JAVIER AKERMAN dijo...

Que interesante entrada, Arianna. Plasmas profundas verdades que deberían leerse de forma periódica para reflexionar.
Un fuerte abrazo.

arianna dijo...

Gracias amigo y hermano
Mi corazón esatá contigo en ese silencio que compartimos

Mucho amor para el tuyo

abrazos

FURIA DEL LAGO dijo...

Es una descripción muy lúcida de nuestro comportamiento habitual. Hermosa entrada, Arianna querida. Me la quedo, como un tesoro. Abrazo grandote para ti.

noeli dijo...

wowww, maravillosa enseñanza indigena,, confieso que amo ese mundo de tradiciones orales y rituales hacía el espiritu sagrado,, sus enseñanzas,,como la que nos compartiste sobre el silencio es un claro ejemplo de su sabiduria,, :) muchas gracias mi querida Ari, y como siempre, te quiero infinitooo, te mando un abrazo desde el silencio,,

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Que bella y cierta reflexión... Cuanta profundidad en esas palabras... Gracias por compartirlas con nosotros...

paz&amor

Isaac

añil dijo...

Un reflexión muy interesante. El gran problema en nuestra comunicación es el exceso de palabras.

Un beso

José Manuel dijo...

Muy, muy poderosa advertencia sobre nuestra "civilización". Me ha recordado un artículo de René Guénon extraído de las tradiciones indígenas que también versaba sobre la importancia del silencio y la soledad en el desarrollo de toda verdadera cultura tando desde el punto de vista exterior como, sobre todo, interior.
Gracias, arianna, por ofrecernos esta valiosísima enseñanza.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

¡Cuanta verdad! Muy bella entrada. El silencio habla por si mismo...
Abrazo luminoso!

Maribel Medina dijo...

Que belleza Ari... cuanta sabiduría y verdad...mucho que aprender!
Un beso desde el silencio mi amiga querida.
Maribel

Neytiri dijo...

Es verdad, en nuestra "civilización" le tenemos miedo al silencio. Lo percibimos como a un enemigo. Quedarnos en silencio es lo mismo que morir y eso nos aterra, pero, cuántas cosas hay para aprender del silencio.
Gracias Ari por acercarme esta sabiduría.
Un besote.

José Manuel Martínez Sánchez dijo...

gran enseñanza,
gracias!
un saludo.

arianna dijo...

Gracias mis amig@s por vuestras reflexiones
El Silencio es algo que no se puede trasmitir, solo se puede experimentar.
De tal manera que el que lo experimenta queda incapacitado para comunicarlo.
Cuando uno penetra en el Silencio, penetra en el Espíritu.

Como dijo Lao "el Silencio es la gran revelación"

En Silencio os mando un Abrazo…
y mi agradecimientos por teneros tan cerca

Anónimo dijo...

arianna, con tu permiso me llevo esta entrada que esta en verdad llena de sabiduría. Si supieramos educar de esta manera, sería tan diferente. Muchas gracias amiga, un abrazo.

Anónimo dijo...

Tu Hablas
callo
el corazón está.

Un abrazo querida Arianna.

arianna dijo...

Queridas Queoquina , Peregrina

Gracias por estar presentes

hemos de aprender de aquellos que viven en el olvido , pero no olvidados de su esencia Sagrada , ellos nos mandan señales que acaban llegando a nosotros,
son faro y guia en nuestro caminar

un fuerte abrazo, amigas

Sina dijo...

Querida Arianna, es bien cierto, solo escuchando a los demás podremos conocerles y amarles.
Cuanta complicidad puede haber en un silencio ...
Gracias, bella amiga, por este texto tan profundo.
Un amoroso abrazo.

Joy B. dijo...

Qué alegato tan hermoso a favor del silencio, querida Arianna, y cuánto nos enseña el silencio!

Gracias, amiga querida, por traerlo a nuestra conciencia!

Un beso enorme

arianna dijo...

Queridas Sina, Yoy

Todo aquello que nos lleva al silencio nos traslada al SER, donde comprendemos y amamos con otra dimensión

Feliz dia a las dos y mi abrazo amoroso

Ángel Hosshin dijo...

Hermosa entrada Arianna. Despues de unos dias vuelvo a tu blog. Gracias.

Maria Durga dijo...

Hola Arianna.

Gracias por tu presencia.

Tu entrada me maravilla, ya conocia estas palabras, pero siempre viene bien recordar... y escuchar... y observar... y en silencio... agradecer.

Gracias, mil gracias

Maria

ATTASARANA dijo...

Hermoso.

Un Saludo

arianna dijo...

Gracias a tí Maria, es agradable compartir, sentir , con una misma alma

abrazos

Hola Francisco, un cordial saludo , seas bienvenido

arianna dijo...

Pasaré a visitarte Erika

Un saludo, buenas noches

Naia Marlo dijo...

Arianna, que hermosas palabras tan certeras. Es agua fresca para mis sentidos, recordándome la importancia del silencio.El silencio habla por si mismo. Gracias por compartir este maravilloso texto.

Te dejo un abrazo lleno de aromas dulces y cálidos,

Naia

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

He vuelto a leer tu post y si, es que son aquellos que aprender a leer en el silencio,los llamados a escuchar la voz de Aquel que sólo habla en el silencio profundo....

Paz&Amor

Isaac

arianna dijo...

Gracias Naia, Gracias Isaac

mucho amor para los dos, os abrazo en el silencio

Agustin Fernandez Del Castillo dijo...

Hola Arianna,

Gracias por tu post.


Es lógico que en un mundo de opuestos, silencio y ruido, estén como el perro y el gato. En las radios, los dos, están en el mismo mando. Y eso nos permite ser los dueños de ambos.

Seguramente nos sorprenderíamos si alguien nos dijera que si existe el silencio, que se lo presentemos y que si el ruido solo tiene realidad transitorio, a qué temerlo. Me imagino que esto de quitarle etiquetas bonitas al silencio, en una sociedad de ruido, es complicado, pero lo es más y radicaliza mas al opuesto, el tomar partido por lo transitorio.

Un saludo,
Agustin

arianna dijo...

Gracias Agustin por tus palabras

un fuerte abrazo