No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros. Siéntate y descansa un momento y escucha tu voz interior.

Averigua quién está haciendo la pregunta. Sólo entonces te recibirás a ti mism@ al llegar a tu propia puerta.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La meditación es CLARIDAD




Una vez que comprendes qué es la meditación, las cosas se aclaran mu­cho.

Si no, puedes seguir andando a tientas en la oscuridad.

La meditación es un estado de claridad, no un estado de la mente.

La mente implica confu­sión; nunca es clara: no puede serlo.

Los pensamientos crean nubes a tu al­rededor; nubes sutiles. Éstas generan una neblina, y se pierde la claridad.

Cuando las ideas desaparecen, cuan­do no hay más nubes a tu alrededor, cuando te centras sólo en tu ser, se produce la claridad.

Entonces, puedes ver mucho más lejos; puedes ver has­ta los confines mismos de la existen­cia.

Entonces, tu mirada se torna penetrante, y llega hasta el centro mis­mo del ser.

La meditación es claridad, absolu­ta claridad, de la visión.

No puedes pensar en eso.

Debes dejar de pen­sar.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Aquí y ahora




Solo puedes conocer el Ser dejando la mente en silencio.


Cuando estás presente, cuando tu atención está plena e intensamente en el ahora,

puedes sentir el Ser interior


pero nunca podrás entenderlo mentalmente

lunes, 6 de diciembre de 2010

Amate a ti mismo





La máxima cristiana es: ama a tu prójimo como a ti mismo.

Pero ¿cómo voy a amar a los demás si no me amo a mí mismo?
Lo primero es ser amoroso contigo mismo.
No seas duro; sé suave. Interésate por ti mismo.

Aprende a perdonarte -una y otra y otra vez- siete veces, setenta y siete veces,
setecientas setenta y siete veces.
Aprende a perdonarte a ti mismo.

No seas duro; no te muestres antagonista con respecto a ti mismo. Entonces florecerás.

Y en ese florecimiento atraerás alguna otra flor.

Es natural. Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores.

Y entonces hay una relación que tiene encanto, que tiene belleza, que tiene bendi­ción.

Y si puedes encontrar una relación así, tu relación crecerá y se convertirá en oración, tu amor se convertirá en éxtasis, y a tra­vés del amor sabrás Color del textoqué es Dios.


Ecstasy: The Forgotten Language, cap. 2.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Tu poder interior



Se te ha dado el poder.

No está en ningún otro lugar, en la cima de una montaña, en un edificio, o en un pequeño cojín.

Está aquí en tu corazón.

Y no eres una personita sin poder ni voluntad ni capacidad.

Una vez que la fuerza de Dios está en tí, y puedes aceptar el infinito dentro, tu poder crece.

Sino tendrías que confiar sólo en el poder de tu intelecto y en las percepciones del mundo del ego, y tendrías que competir con otras mentes y egos en el mercado de la vida.

Una triste manera de vivir. ¿No crees?