
La ecuanimidad es la única aptitud a la q. podemos recurrir cuando acontecen las inevitables vicisitudes o los problemas sin solución.
En la misma palabra ya está indicado lo q. el término designa : equilibrio de alma o ánimo
La ecuanimidad es la firmeza de mente ante lo grato e ingrato, lo placentero y displacentero,
mediante la ecuanimidad mantenemos una mente más estable ante el gozo y el sufrimiento y no nos dejamos tanto arrebatar por el apego o aferramiento y la aversión u odio.
La mente y el ánimo logran estar en su centro de armonía y calma a pesar de q. todo es fluctuante y mudable, tanto fuera como dentro de nosotros.
Mediante la ecuanimidad uno es más imparcial , objetivo y claro, evitando los extremos y así mismo las reacciones y compartimientos extremos.
La ecuanimidad no es jamás indiferencia, frialdad, insesibilidad.
Nace de la comprensión clara y el entendimiento correcto
La persona ecuánime es calma ante el halago y el insulto, la ganancia y la pérdida, el encuentro y el desencuentro, pero no es impasible
"la filosofía del sosiego"