No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros. Siéntate y descansa un momento y escucha tu voz interior.

Averigua quién está haciendo la pregunta. Sólo entonces te recibirás a ti mism@ al llegar a tu propia puerta.

viernes, 2 de diciembre de 2011

La culpa



La libertad es tan inmensa que incluso tenemos la posibilidad de revelarnos, de explorar caminos difíciles, tenemos el derecho de equivocarnos, de buscar.
Jamás olvidemos que no existe el dedo que juzga.
No somos culpables…