No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros. Siéntate y descansa un momento y escucha tu voz interior.

Averigua quién está haciendo la pregunta. Sólo entonces te recibirás a ti mism@ al llegar a tu propia puerta.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Amate a ti mismo





La máxima cristiana es: ama a tu prójimo como a ti mismo.

Pero ¿cómo voy a amar a los demás si no me amo a mí mismo?
Lo primero es ser amoroso contigo mismo.
No seas duro; sé suave. Interésate por ti mismo.

Aprende a perdonarte -una y otra y otra vez- siete veces, setenta y siete veces,
setecientas setenta y siete veces.
Aprende a perdonarte a ti mismo.

No seas duro; no te muestres antagonista con respecto a ti mismo. Entonces florecerás.

Y en ese florecimiento atraerás alguna otra flor.

Es natural. Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores.

Y entonces hay una relación que tiene encanto, que tiene belleza, que tiene bendi­ción.

Y si puedes encontrar una relación así, tu relación crecerá y se convertirá en oración, tu amor se convertirá en éxtasis, y a tra­vés del amor sabrás Color del textoqué es Dios.


Ecstasy: The Forgotten Language, cap. 2.