
Bajaste de tu trono, y te viniste a la puerta de mi choza.
Yo estaba sola, cantando en un rincón, y mi música encantó tu oído.
Y tú bajaste y te viniste a la puerta de mi choza.
Tú tienes muchos maestros en tu salón, que, a toda hora, te cantan.
Pero la sencilla copla ingenua de esta novata te enamoró;
su pobre melodía quejumbrosa, perdida en la gran música del mundo.
Y tú bajaste con el premio de una flor,
y te paraste a la puerta de mi choza.
R.Tagore
2 comentarios:
Bellisimo poema...me robó el corazón
Un beso Arianna.
Te entiendo Peregrina
hace muchos años R.Tagore ocupa un pedacito de mi corazón
Feliz dia
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